Los ladrillos de coco se fabrican con polvo de cáscara de coco, fibra de coco y aglutinantes naturales. El polvo de cáscara refuerza la unión, mientras que la fibra añade durabilidad y ayuda a evitar grietas.
Dado que el proyecto se inicia en Indonesia, los aglutinantes exactos pueden variar en función de los recursos disponibles en cada región donde abunde el coco.